Naucrates

Noticias y comentarios sobre Astronomía (y otras cosas remotamente relacionadas)

25 abril 2004

Adiós al Hubble

Todo parece indicar que al famoso telescopio espacial Hubble le quedan pocos años de vida. A pesar de su tortuosa existencia (ha sufrido costosas reparaciones por parte de la tripulación de varios transbordadores espaciales), el conjunto de descubrimientos científicos que nos ha proporcionado no tiene comparación en la historia de la Ciencia. Gracias al ingenio de sus diseñadores hemos podido conocer las más lejanas galaxias, las nebulosas más bellas y decenas de nuevos mundos donde la vida puede haber arraigado. Desde la época de Galileo, la Astronomía no había avanzado tanto en tan poco tiempo. La extraordinaria capacidad de este telescopio radica en su posición privilegiada, fuera de la atmósfera terrestre y por tanto lejos de la perniciosa influencia que tiene el aire en la visibilidad de los astros más débiles. Desde el Hubble la noche es eterna y puede dedicar las veinticuatro horas en la investigación del Cosmos. Su apretada agenda se ha dedicado durante años a satisfacer la curiosidad de científicos interesados en evolución estelar, física planetaria o agujeros negros. Lamentablemente, la NASA ha decidido no costear una nueva reparación de los giróscopos que lo mantendrían funcional durante unos cuantos años más. Acabará sus gloriosos días en algún punto del fondo del Pacífico Sur, tal como le ocurrió a la MIR hace unos años. Pasará bastante tiempo hasta que sea relevado por un ingenio de capacidad similar, y hasta entonces echaremos de menos sus impresionantes imágenes, retratos de un Universo enigmático lleno de lugares a los que dirigir nuestro sueños.

18 abril 2004

Distancias

Hace unos días se anunció el descubrimiento del objeto más lejano jamás observado, una galaxia llamada Abell 1835 IR1916, en la constelación de Virgo. Los astrónomos del observatorio VLT en Chile han calculado que está a 13.230 millones de años-luz. Esto significa que la luz que nos llega de esta galaxia salió de la misma hace más de trece mil millones de años, cuando el Universo sólo tenía unos 470 millones de años, después de haberse formado en el “Big Bang”. Por lo tanto, estamos viendo cómo era esta galaxia en sus orígenes, cuando aún se estaban formando frenéticamente nuevas estrellas en su seno.
Debido a que la velocidad de la luz no es infinita, las imágenes que nos llegan de astros distantes se corresponden con su pasado. En cierto sentido, viajar en el espacio implica también viajar en el tiempo. Muchas de las estrellas que vemos en realidad ya no están allí, se han desplazado o simplemente estallaron. Lo que vemos es la luz que emitieron hace miles de años. Así, cuando miramos al Sol, lo vemos cómo era hace 8 minutos (se dice que está a 8 minutos-luz). En el caso de la Luna, su luz tarda en alcanzarnos poco más de un segundo. Esto implica un retardo en las comunicaciones con sondas interplanetarias. Por ejemplo, hay que esperar varios minutos para que los robots en la superficie marciana respondan a las órdenes que se les envía desde Houston, y otros tantos para recibir sus imágenes y datos. Debido a esto será imposible controlar desde la Tierra el futuro amartizaje humano, los astronautas tendrán que, con la ayuda de potentes ordenadores, valerse por sí mismos.

11 abril 2004

Pascua

La Pascua es, junto con Navidad, la fecha más importante del calendario eclesiástico, pero a diferencia de ella es una fiesta móvil, es decir, su fecha varía en función de un cómputo basado en ciertas efemérides astronómicas. Basándose en la tradición judía, en el Concilio de Nicea (325 d. C.) se acordó un sistema definitivo para calcular la fecha del Domingo de Pascua y, por tanto, del resto de festividades que dependen de ella, como Pentecostés o el Corpus Christi. Sería el domingo siguiente al plenilunio (luna llena) coincidente o posterior al equinoccio de primavera. En el siglo XVI se añadieron algunas reglas para evitar que fuera anterior al 22 de marzo o posterior al 25 de abril. Estos cálculos suponen que el equinoccio siempre cae en 21 de marzo, lo cual no es cierto; ya que en ocasiones es el 20 o incluso el 19 de este mes. También supone que la duración del mes el mes sinódico (el tiempo transcurrido entre dos lunas nuevas sucesivas) es constante, cuando en realidad puede variar más de 13 horas de un mes a otro. En consecuencia, puede haber diferencias de hasta dos días entre la fase indicada por cálculos astronómicos actuales y el cómputo eclesiástico.
Por término medio, tres de cada cuatro Domingos de Pascua caen en abril. Algunos sugieren fijar una fecha (por ejemplo, el segundo domingo de abril) para esta fiesta. Otros proponen continuar con el sistema actual, pero basándose en cálculos astronómicos actualizados. En cualquier caso, parece difícil modificar una tradición en la que se ha basado parte de la cultura occidental durante más de 16 siglos.