Naucrates

Noticias y comentarios sobre Astronomía (y otras cosas remotamente relacionadas)

23 enero 2005

Huygens

La sonda espacial europea Huygens ha completado su misión con un éxito mayor incluso que el esperado por sus diseñadores. El avance que ha supuesto para la técnica aeroespacial esta fabulosa proeza no se valorará en su justa medida hasta dentro de unos años, pero el análisis preliminar de sus resultados es enormemente positivo. Es la primera vez en toda la historia de la exploración espacial que se consigue un aterrizaje suave en el Sistema Solar Exterior; y también es la primera vez que se hace en un satélite planetario distinto de la Luna. Cualquiera de estas dos hazañas por separado hubieran supuesto un hito en la astronáutica, las dos en conjunto conforman el mayor éxito imaginable por la Agencia Espacial Europea, que recibe un importantísimo espaldarazo, tan necesario después del fracaso de la sonda Beagle II en Marte. Contra los pronósticos más realistas de los responsables de la misión, este ingenio robótico se mantuvo operativo durante unos minutos al llegar a la gélida superficie de Titán, la mayor de las lunas de Saturno. El ansiado aterrizaje llegaba después de que la sonda atravesara y analizara la atmósfera de este satélite, descubierta hace un siglo por el astrónomo catalán Josep Comás. Los científicos sospechan que, salvando la enorme diferencia en temperatura, este mundo reproduce las condiciones primigenias de nuestro propio planeta hace miles de millones de años, de ahí la importancia que tiene este éxito en el estudio del origen de la vida. Antes de morir, la Huygens nos envió una bella imagen del suelo helado de Titán, donde sin duda algún día caminaremos.

09 enero 2005

Machholz

Antes de que amaneciera el 27 de agosto del año pasado, el astrónomo aficionado Donald Machholz ya llevaba varias horas vigilando con su telescopio una región de la constelación del Erídano desde Colfax, California, como hacía casi todas las noches. De repente vislumbró un debilísimo astro donde teóricamente no debería haber nada. Era un nuevo cometa, el décimo en su cuenta personal y el primero que descubría desde 1994 (cuando halló tres en cuatro meses). Una recompensa a más de 30 años de afición y 7000 horas de observación astronómica, que le han convertido en el “cazador de cometas” más prolífico del hemisferio norte. Además, por primera vez en la historia los aficionados superaban a los profesionales en número de descubrimientos cometarios. Como es costumbre, han bautizado al nuevo astro con el nombre de su descubridor en reconocimiento a su importante labor y a su notable perseverancia. El cometa Machholz es ahora noticia porque está cerca de la Tierra y alcanza estos días su máximo brillo. Ya es visible a simple vista desde zonas obscuras, en la constelación del Toro, muy cerca de las Pléyades. Se aprecia como una nubosidad bastante concentrada, similar a una estrella desenfocada. Es una ocasión idónea para localizarlo con unos prismáticos o un anteojo y tratar de observar el núcleo y la cola desplazándose paulatinamente sobre el fondo de estrellas. El cometa seguirá ascendiendo por la bóveda celeste, perdiendo brillo, y llegará a pasar cerca de la Polar en marzo. Aprovechemos porque no volverá a visitarnos hasta dentro de... ¡doce milenios!

02 enero 2005

Rotación

Cuando se habla ya de centenares de miles de víctimas, parece un tanto inoportuno comentar el efecto que, al parecer, ha tenido el espantoso seísmo del sureste asiático en el movimiento del planeta. La noticia procedió de la Agencia Espacial Italiana, anunciando que la violenta sacudida había provocado un cambio súbito en la inclinación del eje de rotación de la Tierra de unas dos milésimas de segundo de arco, lo que equivale a decir que los Polos y el Ecuador se han movido unos seis centímetros. El terrible terremoto de Alaska en 1964 también movió estas referencias casi diez metros. Aunque parezca extraño, el eje de nuestro planeta se está moviendo constantemente, debido a la atracción de la Luna, al desplazamiento de las masas continentales, a las mareas y a otros fenómenos. Gracias al Sistema de Posicionamiento Global mediante satélite (GPS) y a medidas efectuadas reflejando rayos láser en los espejos colocados por astronautas en la Luna, podemos saber la posición del Polo Norte con gran precisión: se mueve constantemente alrededor del punto medio en un radio de unos pocos metros. Como consecuencia del terremoto, las coordenadas topocéntricas de los astros y la duración astronómica del día han variado, aunque de forma prácticamente imperceptible incuso para los más sofisticados aparatos. Más sorprendente parece el anuncio del desplazamiento de la costa norte de Sumatra y de algunas islas varias decenas de metros. En cualquier caso, habrá que esperar al pronunciamiento del organismo oficial en estos temas, el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra.