Naucrates

Noticias y comentarios sobre Astronomía (y otras cosas remotamente relacionadas)

30 noviembre 2005

Recuperar el cielo

Aunque la noche esté despejada y no haya Luna, desde el centro de León no podremos distinguir más que media docena de las más brillantes estrellas del cielo. El fenómeno de la “contaminación lumínica”, que hasta hace poco afectaba sólo a grandes ciudades, está expandiéndose preocupantemente hasta en las pequeñas aldeas de nuestra provincia, bajo la falsa premisa de que iluminar más es iluminar mejor. Cierto es que la luz nocturna es imprescindible para nuestra seguridad en la calle y en la carretera, pero también lo es el hecho de que la mayoría de nuestras luminarias son obsoletas y no cumplen su función con eficiencia. Diversas administraciones en toda España están tomando medidas al respecto. La iluminación excesiva no sólo afecta a la observación astronómica, altera también los ciclos biológicos de animales y plantas y supone un gasto energético superfluo.
El firmamento, en efecto, está desapareciendo de nuestras vidas. La costumbre de mirar al cielo, de observar el lento movimiento de planetas y constelaciones, pertenece ya a otra época, a otras generaciones. La Astronomía, no en vano, está siendo relegada de nuestros planes de estudio, y hoy muchos escolares ignoran cuestiones básicas acerca del Universo. ¿Cómo pueden comprender algo que ya no pueden ver? Afortunadamente, existe una iniciativa internacional para declarar al cielo nocturno Patrimonio de la Humanidad y así poder recuperarlo como fuente de conocimiento y de inspiración, como herencia cultural y como testigo de nuestro lugar en la historia del Cosmos. Esperemos que prospere.

09 noviembre 2005

Libración

De todos es sabido que la Luna siempre nos enseña la misma cara, ya que nuestro satélite se las arregla para, en su movimiento mensual alrededor de la Tierra, mantener siempre un lado oculto a la curiosidad humana. De hecho, no fue hasta la década de los 50 cuando supimos al fin qué aspecto tenía esta región, gracias a las fotografías enviadas por ingenios soviéticos, que mostraron una gran cantidad de cráteres. Pero la realidad es que, desde nuestro planeta, somos capaces de ver hasta casi un 60 % de la superficie lunar gracias a un movimiento aparente de este astro llamado “libración”. Aunque son varias las causas que contribuyen a este fenómeno, la más evidente es un simple efecto de perspectiva: cuando la Luna esta en lo alto del cielo en Europa, desde Extremo Oriente pueden ver una franja del este lunar invisible para nosotros. Análogamente, desde América son capaces de observar en ese momento zonas del oeste de la Luna que de para otros países permanecen ocultas. A esto hay que unir el hecho de que la Luna no orbita sobre el ecuador terrestre, si no que presenta cierta inclinación, de forma que cada dos semanas nos enseña alternativamente un poco de sus regiones polares norte y sur. Además, en ocasiones la rotación lunar se adelanta o se retrasa respecto a su translación alrededor de la Tierra, inclinándose lateralmente lo suficiente como para revelar nuevas regiones marginales. Con unos prismáticos es perfectamente posible seguir este fenómeno mes a mes, comprobando cómo ciertos accidentes orográficos aparecen, desaparecen o cambian de aspecto cerca del borde lunar.