Naucrates

Noticias y comentarios sobre Astronomía (y otras cosas remotamente relacionadas)

03 enero 2007

Ciclo solar (I)

Este año que comienza ha sido declarado Año Heliofísico Internacional por las Naciones Unidas, motivo por el cual prestaremos una especial atención al astro más importante de todos: el Sol. Galileo perdió la vista tras pasarse gran parte de su vida mirándolo a través de su rudimentario catalejo sin más protección que la ofrecida por la niebla o la bruma matutina. Su perseverancia regaló al mundo un descubrimiento trascendental: las manchas solares, que demostraban que el Astro Rey no era una esfera perfecta como entonces se pensaba, si no un astro más asequible a la investigación científica. Los escépticos creyeron que se trataba de la sombra proyectada por planetas más allá de Mercurio, pero se demostró que eran detalles intrínsecos a la superficie solar, si bien de tamaño y forma cambiantes. Hoy se sabe que muchas otras estrellas tienen también manchas superficiales, y tal vez sea una característica común a todos los astros parecidos al Sol. Siguiendo el movimiento de las manchas desde que aparecen por un borde hasta que desaparecen por el opuesto puede calcularse el tiempo que tarda el Sol en dar una vuelta sobre sí mismo, que resulta ser de unos 25 días; aunque, como la Tierra se desplaza también en el mismo sentido, tardamos más en perder de vista cada mancha y para nosotros son cerca de 27 días. Comienzan siendo pequeños puntitos que normalmente evolucionan y aumentan de tamaño, alcanzando su máximo desarrollo en unas semanas para luego volver a menguar. Si conservamos nuestras “gafas del eclipse”, precisamente hoy se puede ver una gran mancha sin necesidad de telescopio cerca del centro del Sol.