Naucrates

Noticias y comentarios sobre Astronomía (y otras cosas remotamente relacionadas)

11 enero 2007

Ciclo solar (y II)

Las manchas son zonas más frías de la superficie solar –en términos relativos, ya que están a miles de grados de temperatura- relacionadas con la actividad magnética de la estrella. En ocasiones evolucionan de forma explosiva, desprendiéndose grandes cantidades de materia superficial hacia el espacio exterior que pueden chocar contra nuestro planeta, provocando daños importantes en los sistemas eléctricos y de telecomunicaciones. De ahí que su estudio tenga especial relevancia, y en esta tarea colaboran miles de aficionados de todo el mundo, entre ellos la Asociación Leonesa de Astronomía. Observando registros históricos de manchas solares, se aprecia que, por razones aún no del todo claras, su abundancia sigue un patrón regular, con un máximo cada once años. Es el llamado “ciclo solar”, según el cual ahora estamos atravesando una etapa de mínima actividad a pesar de que, para desconcierto de los científicos, se siguen registrando fenómenos relevantes. Curiosamente, poco después de su descubrimiento transcurrieron varios años sin que se observaran apenas manchas en el Sol. Muchos llegaron a dudar de los primeros registros. Este periodo, conocido como “mínimo de Maunder” (de 1645 a 1715) coincide con la época que los historiadores llaman coloquialmente “Pequeña Edad de Hielo” por las bajas temperaturas medias registradas y la especial crudeza de sus inviernos. Esto sugiere una estrecha relación entre la actividad solar y el clima terrestre que podría ser una de las claves para entender el actual calentamiento global del planeta. Esto es algo aún muy controvertido, pero justifica el creciente interés por el Sol.